Turismo lento,
una nueva forma de viajar sin presión
Definición de turismo lento.
El concepto de turismo lento, también llamado viaje lento, surgió por primera vez en 1999. Ese año, cuatro alcaldes de pequeños pueblos de la Toscana decidieron fundar el sello Cittaslow. (en italiano, "ciudad lenta") Garantizando el desarrollo del territorio y el turismo sostenible. Inspirado en el movimiento slow food. (Próximamente publicaremos un artículo sobre este tema). Por lo tanto, el concepto de turismo lento existe desde hace muchos años, pero es a raíz del reciente acontecimiento sin precedentes, bien conocido por todos, que ha experimentado un auge sin precedentes.
Como era de esperar, la pandemia de Covid-19 ha impactado el consumo y los estilos de vida de las personas. Cada vez más franceses optan por viajes más responsables, alejándose del turismo de masas. Las famosas vacaciones de ensueño inspiradas en Pinterest o Instagram ya no son lo mismo desde esta crisis global; la conciencia global se ha acelerado. Tras las restricciones de viaje impuestas por el gobierno, los franceses han redescubierto el placer de viajar dentro de sus ciudades; Burdeos, Toulouse y Marsella, entre otras, han aprovechado esta nueva tendencia.
El principio fundamental del turismo lento es tomarse el tiempo para vivir, para contemplar los paisajes que nos rodean, priorizando los encuentros con la gente local. El viajero se toma el tiempo para sumergirse en su entorno; la lentitud parece ser una de las condiciones esenciales para dar cabida a las emociones, la sorpresa e incluso lo inesperado. Adoptar el turismo lento implica cuestionar la propia forma de viajar y añadirle una dimensión humanista.
LAS VENTAJAS DEL TURISMO LENTO.
Esta nueva forma de turismo es una verdadera mentalidad.
El turismo lento ofrece muchas ventajas innegables para el viajero, el planeta y las poblaciones locales.
◉ Tómese un tiempo para liberar la presión
La cuestión del tiempo es fundamental para el turismo lento, tanto en Francia como en el extranjero. Por supuesto, la percepción del tiempo es única para cada persona y se experimenta de manera diferente. Mientras que algunos consideran que tres días son suficientes para visitar una ciudad, otros lo encontrarán demasiado corto, y un periodo tan breve podría generar estrés. Cada persona vive el turismo lento a su manera, a su propio ritmo, para poder relajarse. No se trata solo de la cantidad de tiempo, sino también de su calidad. Lo importante es no abusar del tiempo libre, sino disfrutar plenamente de cada actividad. En resumen, desconectar de la realidad para reconectar con uno mismo.
◉ Prioriza las experiencias volviendo a centrarte en lo esencial.
Descubrir también significa priorizar los encuentros y las experiencias. El turismo lento fomenta la conexión humana, las sensaciones y las emociones; es la esencia misma de este concepto. Las actividades ya no se consumen, sino que se viven plenamente.
◉ Disfruta de la naturaleza
En el turismo lento, La calidad tiene prioridad sobre la cantidad.. Lo importante no es el rendimiento ni tachar lugares imprescindibles de la lista. Al contrario, el objetivo es hacer menos, pero hacerlo mejor. Ahí reside la magia del momento presente. En lugar de publicar instantáneamente una foto en las redes sociales, el viajero aprecia y hace suyo el lugar, tomándose el tiempo para experimentarlo con los cinco sentidos. El turismo lento prioriza esta idea de desconexión, y por ello, los espacios naturales son ideales. Son los mejores lugares para reconectar con uno mismo, recargar energías y bajar el ritmo de la vida cotidiana.
◉ Disfruta de los productos locales
Finalmente, el turismo lento va de la mano con el epicureísmo. A los viajeros les encantan los pequeños placeres gastronómicos y suelen degustar productos locales. Hasta aquí, nada demasiado sorprendente si tenemos en cuenta que el turismo lento tiene su origen en el movimiento de la comida lenta.
◉ Limita tu impacto ambiental
La esencia del turismo lento radica en consumir de forma más responsable durante los viajes. Para ello, los medios de transporte preferidos son, obviamente, los menos contaminantes. Se debe evitar viajar en avión y optar por medios de transporte limpios como la bicicleta, el transporte fluvial o incluso caminar. Estos medios de transporte, a menudo menos utilizados por viajeros con agendas apretadas, ofrecen una vía de escape adicional. Además, brindan la oportunidad de descubrir lugares que suelen ser inaccesibles en coche.
CONSEJOS DE SOLLEN PARA UNAS VACACIONES LENTAS Y EXITOSAS.
◉ Olvídate de las listas de tareas pendientes.
Evita planificar en exceso; vive el momento. Es la mejor manera de conectar plenamente con el espíritu de tu viaje. Limítate a una sola actividad planificada al día y aprovecha tu tiempo libre para disfrutar del presente y dejarte llevar por lo inesperado, que puede depararte maravillosas sorpresas.
◉ Aprende a escucharte a ti mismo y a confiar en ti mismo.
Disfrutar del presente también significa escuchar tus deseos y actuar en consecuencia. Nada sucede por casualidad, y el azar a menudo obra de maneras misteriosas. Así que sigue tu intuición y no dudes en desviarte del camino trillado si tu corazón te lo pide.
◉ No hay ejemplos buenos ni malos.
Si buscas en internet o en redes sociales, encontrarás diversas experiencias de turismo lento, pero cada una es única. Algunos viajeros lo practican alojándose con familias locales al otro lado del mundo, mientras que otros prefieren explorar su propia región o país a un ritmo pausado. No existe una definición ni un conjunto de reglas; la experiencia del turismo lento depende completamente de ti.
El turismo lento, una nueva forma de viajar que está surgiendo...
Mientras el mundo actual nos presiona constantemente para vivir a un ritmo frenético, el fenómeno del turismo lento nos recuerda lo placentero e importante que es tomarnos nuestro tiempo. Ya sea por convicción o simplemente por la necesidad de desconectarse de la rutina diaria, el número de personas que optan por este tipo de turismo está aumentando rápidamente. Respetuoso, accesible y con una dimensión humana sin precedentes, el turismo lento brinda una paz interior incomparable, un verdadero estado mental, incluso una filosofía. Fue ante las consecuencias del turismo de masas cuando el turismo lento se convirtió en una solución realmente obvia, y su desarrollo parece ser la respuesta al turismo del futuro.